Redes sociales que reinventan la comunicación

Mucho se habla del uso de las redes sociales entre los niños y la adaptación casi intuitiva de los nativos digitales al uso de las plataformas de comunicación online. La tecnología crece cada día y muchas personas de todas las edades – y que no nacieron con un dispositivo digital a la mano – hoy hacen grandes esfuerzos para seguirle el paso a sus hijos, nietos y compañeros de trabajo millennials.

Son personas que pertenecen a la Generación X (nacidos a principios de los setenta) o incluso, los llamado Baby Boomers (los nacidos después de la segunda guerra mundial) y los más adultos, los “tradicionalistas” nacidos antes de 1945, que hoy son abuelos y quizá, bisabuelos.

Los abuelos que desean estar en contacto con sus nietos, saben que la forma más cercana de establecer vínculos con ellos es a través de las redes sociales. Mensajes de Whatsapp, felicitaciones por Facebook y otras interacciones en las redes, propician el encuentro cuando la distancia o los estilos de vida, separan físicamente a las personas.

El alcance de la tecnología debe ser para todos. Desde algunos organismos públicos y privados se fomenta el aprendizaje en el uso de los dispositivos móviles y computadoras. Un ejemplo particular, es el de una empresa informática en Argentina, que ofrece capacitación para las personas de la tercera edad, en áreas que van desde la utilización básica de un computador, hasta el envío de emails, creación y manejo de cuentas de redes sociales.

Enseñar a utilizar herramientas de comunicación como Skype, enviar mensajes desde un teléfono inteligente, fotos y videos. Hace que las personas mayores, adquieran nuevas habilidades de acuerdo a sus capacidades.

Otra iniciativa del gobierno es que los nietos o sobrinos enseñen a los adultos mayores a consultar online sus aportes jubilatorios y realizar pagos en plataformas bancarias. Estas propuestas de parte del sector público y privado incentivan las buenas acciones y la inclusión a la tecnología, sin importar la edad que tengan.